viernes, 8 de agosto de 2008

Razón y Revolución Nº 18 - Polémica en cierne


Nos acaban de informar que fue aceptado para la publicación en el Nº 18 de Razón y Revolución el artículo que escribí junto a Pablo Bonavena
Aportes para pensar una estrategia revolucionaria en América Latina, en respuesta a la convocatoria de la revista para el dossier de dicho número “Perspectivas de la Revolución Latinoamericana”.
De acuerdo a la convocatoria se evaluarían los trabajos recibidos y decidirían luego cuáles incluir. El nuestro fue seleccionado. Pero, según parece, la publicación del mismo incluiría una respuesta a nuestros planteos. Por cierto se trata de una situación poco usual ya que, en términos corrientes, cuando se entabla una polémica se suelen publicar las respuestas u objeciones en el número siguiente y no en el mismo. Por otra parte, también según nos han comentado informalmente, sería el único artículo con respuesta.
Esta situación, pese a lo inusual, no nos incomoda. Por el contrario; nos reconforta que la gente de la revista se haya tomado la molestia de dedicar una especial atención a lo que decimos. Obviamente desconocemos el contenido y tono de dicha respuesta, pero descontamos que será en pos de establecer un interesante intercambio de perspectivas.
No sabemos la fecha de publicación aún (suponemos que en uno o dos meses) de modo que deberemos aguardar hasta ese momento para dar nuestro punto de vista sobre sus sugerencias.

8 comentarios:

Fernando Esteban Córdoba dijo...

Saludos y felicitaciones, Flabián, y Pablo, que buen avance en la discusión y con ryr, un orgullo haber contado con Uds en El Palomar,

Fernando

gustavo dijo...

Mmmm.. veamos. Leí el artículo PDF, y extraigo como conclusión que aún se piensa en una organización político-militar para abordar una revolución en el basto territorio latinoamericano.

Me pregunto si esta utopía es aún pensable, es decir, seguir pensando en el marxismo y/o el leninismo como en 1917.

Con todo respeto creo que existe un error de apreciación. Si alguien quiere pensar en estrategias revolucionarias y sigue pensando en la estructura militar a lo Sendero Luminoso o FARC, ERP o Montoneros, creo que el error es grave.

Montoneros gobierna en Argentina, y vaya semilla revolucionaria. Ocurre igual en Nicaragua. Le traslado una inquietud al respecto.

Montoneros inició la revolución apoyado en esa estructura militar financiada con delitos y algún dinerillo europeo, hoy 30 años después se instala en el poder. ¿De que revolución hablamos? La única visible como en Nicaragua es una revolución liberalizada, acaso nuestros sistemas no son tan liberales como en EEUU.. en fin...

Creo, desde mi humilde opinión que el marxismo-leninismo y la metodología de toma del poder guervarista que se propone, está caduca, fuera de tiempo y obsoleta.

Y a juzgar por lo visto, una américa latina gobernada por las izquierdas latinas (que como la americana distan millones de kilómetros de las europeas), más que revolución aportan "conservadurismo".. son más conservadores que Alvaro Alsogaray y Cavallo juntos...

Saludos y nos leemos...

Flabián Nievas dijo...

Estimado Gustavo:

Ante todo agradezco tu comentario en el blog. No siempre quienes no están de acuerdo exponen sus opiniones. Sin embargo, no se cuán en desacuerdo estamos. En primer lugar, concuerdo con vos en que no se puede pensar el marxismo-leninismo como en 1917; hacerlo no implicaría una falta teórica, ni siquiera una falta de sentido común, sino más bien una falta de criterio de realidad. Han pasado casi 91 años y mucha, muchísima agua bajo el puente. En segundo lugar, las estrategias (más que las estructuras) a lo Sendero, ERP o Montoneros (y algunas más) fracasaron, razón por la cual no se las debería apreciar como aplicables; concuerdo con que sería un error intentar replicarlas. No es el caso de las FARC, que aún mantienen el control territorial de gran parte de Colombia y nada está aún decidido allí. Pero no hay que arrojar al bebé con el agua sucia. Del mismo modo que ante un fracaso amoroso uno no se condena al celibato, ante un fracaso revolucionario un pueblo no se condena al ostracismo. Y las revoluciones, a gusto o a disgusto, son necesariamente violentas por la sencilla y terrena razón de que los grupos dominantes no ceden sus privilegios mansamente, sino que los defienden a sangre y fuego. Entonces hay dos alternativas: o se abandona la idea de revolución, y uno se contenta con lo que en suerte le tocó en este mundo con resignación cristiana, o asume la vía violenta como la única forma posible de transformación revolucionaria. Y como la gestión planificada de la violencia es el arte militar, cualquier revolucionario debería al menos plantearse esa vía como necesaria para el momento indicado.
Si se lee con atención se podrá advertir que no proponemos una vía “guevarista” de “toma del poder”. Las vías son tantas como pueda uno imaginarse: lo único que las unifica es que todas son necesariamente violentas.
No hay que confundir, no obstante, el ejercicio de la violencia, la lucha armada, con lucha revolucionaria. Las AUC colombianas desarrollan lucha armada, y a nadie en su sano juicio se le ocurriría confundirlas con revolucionarias. El sandinismo, tras su fracaso post 1979, tampoco lo es hoy. En cuando a tu apreciación del kirchnerismo… es tu apreciación. No creo que enriquezca el debate demasiado, pero me parece que dista bastante de ser montonero. Coincido con vos en que son, más que conservadores, neoliberales, pero con ropaje más disimulable.
Saludos, y nos seguimos leyendo.

Flabián

gustavo dijo...

Favian, un gusto poder debatir contigo. Comprendo tu visión aunque claro está mi formación doctrinaria no permite que acepte esta idea de la violencia revolucionaria.

Coincido como dices que la esencia de las revoluciones en entornos de choque actúen con violencia, pero nunca a mi juicio es recomendable.

Argentina a tenido un claro movimiento revolucionrio. Y su bandera a pesar de cuanto se diga era verbalmente violenta. Estuve en Italia viviendo y observando los movimientos como No Global, el PCI, lo mismo en España.

¿Sabes una cosa? El PSOE es un movimientos de izquierdas moderado, y vale la pena en su moderación. En Extremadura donde vivo llevó 25 años alcanzar una cuota de maduración social en torno a la civilización occidental (aún no plenamente), pero en una revolución bastante particular: Pacífica.Y mira que hubo expropiación a terratenientes, no bla bla..

Con todo esto quiero decir que cada comunidad tiene sus particularidades. Los Chinos si acaso serán Mahoistas, y el socialismo cubano no dejará de ser marxista como jamás los movimientos de izquierda reconocerán sus participaciones en esta América Latina que heredamos.. Mñas daño que los golpes de estado y los movimientos revolucionarios violentos no hubo.

Mi contribución quiza sea esta: Vivo en España y mi esencia revolucionaria es el PSOE, pero no en Italia, en Italia no sería de estos movimientos de Izquierdas como el Ulivo (son retrógrados, viven en otro tiempo, en el pasado). Si viviera en Argentina, seguro mi esencia revolucionaria sería Peronista, pero claro, muchos lo confunden con pelotudos y de esto último nada..

Saludos y nos Leemos!!+

Gustavo

Flabián Nievas dijo...

Estimado Gustavo:
Cualquier adscripción política es legítima, nadie es "pelotudo" por tener una preferencia. Pero debe evitar confundirse. El PSOE no es revolucionario; posiblemente ya ni siquiera sea reformista, como tampoco el peronismo lo es.
En cuanto a nuestro punto de debate, no se trata de si la violencia es "recomendable", bella o buena. No es un problema de "ideas" ni de apreciaciones: la violencia no es una opción cuando se desarrolla un proceso revolucionario, está socialmente impuesta. Y no cualquier cosa es una revolución. Mi querido Gustavo, las palabras tienen sigificados bastante precisos, cargados de historia, no se las debe banalizar.
Un cordial saludo

gustavo dijo...

Fabian: Ante todo un placer debatir contigo, dado que el debate enriquece cuando es leal y sincero.

Lo de pelotudos lo decía por la clase dirigente, qu pone la marchita, la foto y creen que son peronistas, como si el peronómetro no existiera...

Desde ya, es aceptable toda adscripción política, la cuestión creo es que si la adscripción es funcional con la revolución y el tipo de revolución que tenemos.

Al referirme a la violencia, me refiero a que los ingredientes de la revolución son 2: Sangre y tiempo.

En mi caso, me decido por el tiempo porque ahorra sangre, lo cual no significa que no exista, siempre hay mártires, como también héroes (tal el caso de Darwin Pasaponti, hijo de italianos el 17 de Octubre del 45).

En cuanto a la revolución como tal, no se produce en cascada, bajo el efecto dominó. no existen hoy condiciones para la revolución en América Latina ni en ningún lugar del mundo. Entre las burguesías de izquierdas y derechas oprimen su emergencia.

Pero además, y aquí mi falta de fe en las causas ideológicas del siglo XVIII al XIX, están muertas, fracasaron, y la única revolución posible no es de índole ideológico de esa época. La bandera es la Justicia Social sin duda, pero no los movimientos fracasados que hace 300 años no tienen más que negociaciones que sufren los pueblos.

En cuanto al PSOE y al Justicialismo, sigo creyendo que tienen carácter revolucionario. Y coincido contigo en que sus místicas están dormidas, pero naturalmente, concuerdan con la época, son hoy una ficción. Y también ambos son continentes de cierta casta oligarca incapaz de hacer y de dar el paso al costado.

Esto no quita que como siempre ocurre, sus aguas vuelvan al cause, para retomar la historia donde las dejaran. Y esto lo digo porque mi trabajo se relaciona con personas y dirigentes locales donde se ve el germen revolucionario, donde la retórica clásica y el tono ideológico quedó atrás.. el problema es que las personas están tan masificadas que cuesta un Perú hacerlos entrar... y esto puedo afirmar, cubre toda la geografía del globo...

Pero es cierto y comparto, la revolución no es cualquier cosa, pero no entran a sangre, ni a palos, es por la persuasión de sus beneficios. Desde ya la instauración en los procesos revolucionarios están instalados socialmente, pero siempre es necesario el desarme a la escalada. Al culminar el proceso con la victoria revolucionaria debe aceptarse a la otra parte como integrante de la comunidad y no asesinarla con la acusación desmedida (claro está, mi opinión).

Saludos y desde ya nos leemos, y espero sigamos debatiendo.!

Saludos desde España!
Gustavo

Flabián Nievas dijo...

Estimado Gustavo:
La sangre y el tiempo son, justamente, los parámetros que distinguen a una reforma o evolución de una revolución. El mundo, aunque no haya revoluciones, se transforma igual (en el tiempo). Las revoluciones ahorran tiempo, y probablemente sangre, pero derrochan violencia. Así fue la revolución francesa, la rusa, y la que uno quiera mirar.
Por cierto puede uno pensar que es más plácido o confortable esperar la lenta evolución. El problema es que raramente cambian las estructuras de poder mediante formas evolutivas. Y, llegado el momento, estos cambios surgen de manera revolucionaria.
La revolución no es un acto de voluntad únicamente, también es un acto de necesidad.
Concuerdo en que no existen, en este momento, condiciones para una revolución socialista. No sólo en América Latina. La resistencia a la opresión hoy toma otro signo, y se da desde posiciones más retrógradas (a mi juicio), como son las ideologías religiosas.
En este marco, el planteo reformista, como el que hacés, es más que atendible. Quiero con esto dejar en claro que no menospercio esa alternativa, sólo que no es la que escojo. No creo que se pueda imputar a la salida revolucionaria una desmedida carga de violencia; sólo con leer las noticias el buen sentido indica que este mundo dista mucho de ser el mejor que podemos concebir.
Un cordial saludo desde el cono sur, y nos seguimos leyendo.

gustavo dijo...

Concuerdo contigo en esto último, la violencia que existe es quizá superior a la que despliega un acto revolucionario. Pero insisto en que en nombre de la revolución (FARC, PRI, ERP, Montos, TUPAMARO,EZLN) han derramado mucha sangre, algunos llegaron al poder, ahí los tienes, más oligarcas que Alsogaray y cia.

Desde ya, mi decisión por la revolución en paz, no se debe a una cuestión de placer o de humanismo, intento que el "dialogo social" exista, que sea real. Pero claro está, cuando no existe forma de acordar, las leyes son el refugio, cambiar la ley es un acto revolucionario.

Favian, es un placer (me repito) debatir contigo, puede que no coincidamos en muchas cuestiones, pero si lo hacemos en otras, me agrada que desde el respeto, desde las ideas podamos contruir una conversación. Saludos desde el viejo lado del Atlántico! (jajjaa)

Gustavo
(a propósito estoy trabajando en argumentaciones para universalizar las 6hs laborales, crees que puedas ayudarme?)